10 vestidos de novia icónicos que quedaron grabados en la historia (5 of 6)
8. Carolina de Mónaco
Para muchos, el gran amor de la princesa Carolina de Mónaco fue el fallecido empresario italiano Stefano Casiraghi, con quien se casó en 1983. Pero fue su vestido de novia que usó en su boda anterior, con el banquero Philippe Junot en 1978, el que quedó grabado para la posteridad. En contraste con los trajes pomposos y rígidos que acostumbrábamos a ver en las bodas reales, la joven princesa Carolina usó un fluido diseño de Marc Bohan para Dior, elaborado en encaje blanco y mangas largas acampanadas. Es un modelo muy favorecedor y que sigue vigente hoy.
9. Grace Kelly
Con una historia de amor que parece sacada de un cuento de hadas, la actriz estadounidense Grace Kelly se convirtió en una princesa real al casarse con el príncipe Rainiero de Mónaco en 1956 (y un año después tuvieron a su hija Carolina, de quien hablamos en el punto anterior). El vestido de ensueño fue una creación de la diseñadora ganadora de un Óscar Helen Rose. Elaborado con casi 90 metros de seda y cientos de perlas, escote alto con mangas largas de encaje y una falda en forma de campana, se nota que fue necesario bastante trabajo en su confección.