Intimidad física o emocional: ¿cuál es más importante en una relación? (3 of 3)

Cómo impulsar la intimidad emocional

La mayoría de las parejas que tienen problemas refieren que es en la intimidad emocional donde existe la falla. Falta de confianza, mala comunicación, poco respeto mutuo, no valorar los sentimientos de la otra persona, celos, desconfianza… todo esto son señales de que la relación no ha alcanzado un nivel de madurez  que le permita enfrentar las dificultades de la mejor manera. Por eso, es necesario trabajar en la comunicación, manteniendo conversaciones significativas sobre los temores y anhelos, de forma sincera. También se debe trabajar la confianza en la relación y en la compasión. Las parejas que saben que pueden expresar sus emociones sin temor a críticas o reclamos tienen relaciones más largas y felices. Y, muy importante, no temen pedir ayuda profesional (sí, terapia) si no logran resolver sus diferencias por su cuenta. 

Mantener viva la llama

En esa evolución de la relación es frecuente que mientras la intimidad emocional se afianza, la física decae. Como ya se dijo, una pareja tiene más probabilidades de éxito si mantiene un balance entre estos dos tipos de intimidad. Por eso, si el amor sigue presente, pero los abrazos, los besos e incluso el sexo han disminuido, es necesario detenerse y evaluar qué está pasando: las tareas cotidianas, problemas económicos, preocupaciones internas o externas, niños, la rutina, etc. Una vez que se identifique el problema, se pueden tomar medidas para revivir la llama de la pasión, desde, por supuesto, terapia de parejas, hasta llegar a acuerdos de citas románticas o escapadas sexis, o prometerse abrazarse todas las noches antes de ir a dormir. Cada pareja es un mundo, por lo que la comunicación es lo más importante.