¿Por qué las fresas son ahora el doble de grandes que antes? (2 of 3)
También por el clima
Otra razón del cambio en el tamaño de las fresas es el clima. Tomemos como ejemplo la producción en California, responsable de aproximadamente el 90% de las fresas que se consumen en todo Estados Unidos, y donde las últimas temporadas de cultivo de invierno y primavera han sido más frías y húmedas de lo normal. Esto ha aumentado la humedad del suelo y este exceso de agua que es absorbido por las fresas y bayas. Un artículo publicado por el LA Times lo explica así: “Las plantas dañadas (por las lluvias) tenían hojas más pequeñas para absorber la luz solar y realizar la fotosíntesis. Y con más nubes y menos luz solar, las plantas retuvieron el exceso de agua y almacenaron energía en reservas de almidón, lo que afectó tanto a su tamaño como a su sabor”. Y esto no solo está ocurriendo en California, sino también en otras partes del mundo.
Selección intencional
Además de las modificaciones genéticas y el tema del clima, es muy probable que al consumidor final le lleguen las fresas más grandes de una cosecha ya de por sí grande. Un informe del Strawberry Breeding Program (Programa de mejoramiento de fresas) de la Universidad de California en David explica que a los trabajadores de las granjas de fresas les pagan por cada caja que llenan con la fruta, así que mientras menos fresas necesiten arreglar en la caja, más rápido, eficiente y lucrativo es el proceso. Además, las fresas más grandes son más resistentes y soportan mejor todo el proceso de almacenamiento, transporte y exhibición en los mercados finales.