¿Sabes si tienes deficiencia de vitamina D? Presta atención a estas señales (4 of 5)
Factores de riesgo
Además de lo obvio (alimentación pobre y poca exposición al sol), existen algunos factores que pudieran afectar la obtención de vitamina D. Por ejemplo, las personas de piel oscura son consideradas de riesgo debido a la protección que les da la mayor cantidad de melanina. Quienes viven en países fríos también tienen problemas para producir y sintetizar la vitamina. La obesidad es otro problema, puesto que la vitamina se acumula en el tejido adiposo y no se libera eficientemente en el torrente sanguíneo. En el otro extremo, las personas que se han sometido a cirugías para pérdida de peso, como la bariátrica, tienen dificultades para absorber muchos nutrientes, incluida la vitamina D. Finalmente, patologías como enfermedades renales, fibrosis quística, enfermedad de Crohn y celiaquía, y el uso de medicamentos como anticonvulsivos, antiácidos y esteroides aumentan el riesgo.
Exposición al sol
La forma más natural de hacer que el cuerpo produzca y sintetice hasta 80% de la vitamina D que necesitamos es exponiéndonos a los rayos ultravioleta. Lo ideal es que expongamos el rostro, los brazos, abdomen, piernas y espalda. Hay posiciones encontradas en cuanto a la frecuencia: la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que con tres veces a la semana, de 15 a 30 minutos, es suficiente, mientras que otros dicen que debería ser a diario, pero solo entre 10 y 15 minutos. Sobre si se debe usar protector solar o no, la Skin Cancer Foundation indica que incluso usando este producto es posible obtener los rayos ultravioleta necesarios, por lo que advierte que siempre es preferible aplicárselo para evitar los daños del sol, hasta en los días nublados. Si optas por no usarlo, debes limitar tu exposición a 10 minutos y elegir las horas más seguras, como las primeras de la mañana.