Intimidad física o emocional: ¿cuál es más importante en una relación? (2 of 3)
El lado emocional
Un aspecto que faltó mencionar sobre la intimidad física es que, en el aspecto meramente físico, puede darse sin una conexión de “amor” (ya sabes, esos encuentros casuales de una noche). Pero al hablar de una pareja, es necesario que esa intimidad física vaya de la mano de la intimidad emocional. Las personas tienen la necesidad de sentirse amadas, entendidas, escuchadas, protegidas… y esto no se logra solo con lo físico. A medida que envejecemos y que nuestra relación progresa, necesitamos esa conexión emocional que nos dé seguridad y felicidad, que nos reafirme que podemos abrirnos con nuestra pareja y dejarle ver nuestro lado más vulnerable, nuestro verdadero ser, nuestros defectos y virtudes. Además, al tenerla, lo más seguro es que el sexo sea incluso mejor. Expertos afirman que sentir este tipo de intimidad es positivo para nuestra psique y nuestra felicidad.
Entonces, ¿cuál importa más?
Primero, recordemos que ambos tipos de intimidad pueden darse por separado. Como se mencionó en el punto anterior, puede existir intimidad física sin una conexión emocional, o sin amor. También puede existir una intimidad emocional sin el aspecto físico, como es el caso de muchas buenas amistades. En el caso de las relaciones de pareja, la realidad es que las dos se complementan. Lo “común” es que al principio la intimidad física sea más intensa y poco a poco la intimidad emocional irá ganando terreno para hacerse igual o más intensa. Habrá momentos en que el aspecto físico recobrará fuerzas, y después lo hará lo emocional. En resumen, las relaciones saludables mantienen un equilibrio de ambos tipos de intimidad dependiendo de lo que se necesite en ese momento. Así que, la respuesta a la pregunta es que ambas son igual de importantes.